Sí, sí, como lo oyes: correas para niños. Puede que para los que vivimos en México suene raro, pero lo cierto es que en muchos otros países utilizar este tipo de correas de seguridad para los niños es una práctica muy común. De hecho, gracias a ellas se evitan muchos accidentes de los que luego podríamos lamentarnos toda la vida.

Cuando los niños empiezan a caminar, lo único que quieren es descubrir el mundo que les rodea. Creo que a todos nos sonarán familiares aquellas carreras de un lado a otro detrás de nuestros hijos. Y el miedo que ellas conllevan, pues no queremos que les pase nada. Con estas correas, llevamos a los niños siempre a lado.

Lo más importante

  • Es una pena que los niños aprendan antes a caminar que a ser conscientes de los peligros que les rodean. Sin embargo, nosotros sí que conocemos todos esos riesgos y nos llevamos más de un susto cuando nuestro hijo decide salir corriendo hacia la calle o lejos de nosotros.
  • La correa para niños es un accesorio de seguridad muy práctico que nos permite controlar a nuestros pequeños inquietos, al mismo tiempo que les da cierta libertad para investigar y conocer el mundo.
  • En el momento de elegir la correa para niños que más se adapta a nuestras necesidades, es importante que consideremos factores como la seguridad, el tamaño, el material o la calidad. De esta manera, sabremos que la compra es acertada.

Ranking: Las mejores correas para niños del mercado en México

No. 1: Studio Kids – Correa de Seguridad Para Niños

Este arnés de seguridad puede ser usado por niños desde un año que ya empiezan a caminar, hasta niños de incluso 10 años. Es posible sujetarlo a la mano de los papás o a la carriola o carrito del niño. Está fabricado con un cordón de acero inoxidable envuelto en plástico de tipo poliuretano, que lo hace más resistente y difícil de romper.

En este caso las 2 uniones de los cables pueden girar hasta 360°, lo que le da incluso más libertad a tu hijo. Las muñequeras están diseñadas con un material de tela suave en el interior para proteger la piel de los pequeños. La correa mide 1.5 m de longitud, con lo que le darás la libertad suficiente a tu hijo sin que se aleje demasiado.

No. 2: Brica By My Side – Mochila Con Arnés de Seguridad

Mantén a tu hijo cerca de ti en donde sea que estés, con ayuda de esta mochila con arnés. Puedes usarla como una mochila común y corriente, gracias a su espacio para guardar todos los objetos esenciales de tu pequeño. Igual, se convierte en un arnés con tan solo colocarle la correa desmontable (incluida) a la parte de atrás de la mochila.

Es ideal para niños de 1 año 6 meses hasta incluso los 4 años de edad, tomando en cuenta el tamaño y estatura de tu pequeño. La mochila está adicionada con tela reflejante para que sea fácil distinguirla en la oscuridad. Su correa elástica, absorbe los impactos en caso de jalones, permitiendo que tu pequeño se mueva sin sentirse atrapado.

No. 3: Mommy’s Helper – Arnés para niños

El arnés de seguridad se mantiene fijo en su lugar, ya que se ajusta con tirantes a los hombros y el pecho, evitando el abdomen, y hace que sea simple de colocar como un chaleco. La cinta del pecho se adapta a tallas de entre los 35.5 a los 64 cm de diámetro. Todas las áreas en contacto con el niño y con el adulto tienen un relleno suave.

Si no quieres tenerlo en la mano puedes sujetarlo a la carriola, al carrito del super o incluso a cualquier tipo de silla. La correa tiene un largo ajustable entre los 76 y los 106 cm. Además, el gancho de su seguro es giratorio, esto lo hace resistente a enredarse. Incluso, puedes meterlo a la lavadora para lavarlo y no perderá su forma.

Guía de compras: Lo que debes saber sobre la correa para niños

El uso de la correa para niños no es muy popular en nuestro país. Por ello, para muchos padres resulta un accesorio novedoso del que nunca habían oído hablar. Pero, una vez que las conocen y se plantean probarla, surgen varias dudas. Para aclarar todas ellas, responderemos a las preguntas más frecuentes hechas por otros usuarios.

Una correa para niños es un complemento de seguridad muy práctico para mantener bajo control a los más pequeños. (Fuente: Olesia Bilkei: 48001006/ 123rf.com)

¿Qué es una correa para niños y qué ventajas tiene su uso?

Una correa para niños es una herramienta de seguridad muy práctica para mantener vigilados a los más pequeños cuando vamos por la calle o estamos en lugares muy concurridos. Su enorme parecido con las correas para perros ha creado un acalorado debate entre los defensores de este método y aquellos que lo critican. Repasemos algunas de sus ventajas y desventajas:

Ventajas
  • Controlar al niño en todo momento
  • Evitar accidentes o pérdidas
  • Tranquilidad a la hora de caminar con los hijos por espacios públicos llenos de gente
  • Apoyo para la educación
Desventajas
  • Puede resultar desagradable estéticamente
  • Si no se utiliza correctamente puede causar problemas emocionales en el niño

Como podemos comprobar, las desventajas dependen únicamente del uso que le demos a la correa. Y las ventajas reducen considerablemente los riesgos a los que están expuestos los niños y aumentan la tranquilidad de los padres. Por ello, si se siguen correctamente las indicaciones, es un complemento de seguridad que nos ayudará bastante.

¿Qué tipos de correa para niños hay?

Aunque seguramente con el paso del tiempo y el aumento en el uso de estos aditamentos de seguridad se vayan fabricando nuevos modelos cada vez más modernos, por el momento podemos hablar de tres diseños diferentes. Cada uno de ellos tiene características distintas, pero todos persiguen el mismo objetivo: la seguridad de los niños.

  • Correas para niños tradicionales: se componen de un arnés del que sale una correa. Es el modelo más simple y también más conocido.
  • Correas para niños con mochila: como se ha debatido mucho sobre la estética de llevar a nuestros hijos con correa, estos modelos incorporan una mochila para niños de la que sale la correa. De esta manera, la sensación de llevar al niño atado es menor.
  • Correas para niños de muñeca: este último tipo consiste en dos pulseras de velcro unidas por una correa elástica de plástico. Una de las pulseras es para el niño y la otra para el adulto, de forma que van unidas.

La preferencia por alguno de los modelos anteriores depende única y exclusivamente de nuestros gustos y necesidades. Mientras que las correas de muñeca ofrecen menos libertad, ya que suelen ser más cortas, las de mochila ofrecen un diseño divertido que a los niños les gustará. Aunque, por otro lado, si no le vas a dar un uso demasiado frecuente, la tradicional también es buena opción.

La correa para niños debe ajustarse al tamaño de nuestro hijo.
(Fuente: Famveldman: 30779996/ 123rf.com)

¿Cómo sé si a mi hijo le vendría bien utilizar una correa para niños?

La pregunta puede parecer evidente, pero a muchos padres nos cuesta diferenciar o establecer en qué punto lo que hace nuestro hijo se sale de la norma. La mayoría de los niños son muy curiosos y, cuando empiezan a caminar, su único interés es descubrir cada vez más cosas sobre su entorno. Por eso suelen salir corriendo de forma inesperada.

Para decidir si necesitamos hacer uso de una correa para niños, lo recomendable es que consideremos dos aspectos. Primero, si nuestro hijo es un amante de salir corriendo pero todavía es demasiado pequeño para entender los peligros que le rodean. Segundo, si nosotros no nos sentimos tranquilos cuando andamos por la calle porque puede que uno de esos sustos rutinarios termine mal.

Silvia ÁlavaPsicóloga

“Los niños pueden jugar cerca de sus papás pero siempre marcándoles el sitio por donde se pueden mover, que será el que los padres pueden dominar, y desde donde siempre puedan mantener el contacto visual”.

¿Qué debo tener en cuenta antes de utilizar una correa para niños?

Las correas de seguridad son artículos relativamente nuevos que no mucha gente utiliza. Por ello, es posible que cometamos errores al usarlas por primera vez. Los expertos recomiendan tener claros algunos aspectos que nos ayudarán a hacer un uso correcto de este tipo de aditamentos. ¡Toma nota!

  • Antes que nada debemos explicarle al niño qué es la correa y para qué la vamos a utilizar. Es necesario que lo entienda.
  • Una vez que haya comprendido el porqué es necesaria, será más fácil que la usemos.
  • Nunca debemos perder de vista el objetivo que tiene la correa: la seguridad. Jamás debemos utilizarla como castigo o con otro fin.
  • No debemos jalar al niño con la correa como si se tratara de un perro. Recordemos que es necesario hablarle para que nos entienda, y de esta forma educarlo.
  • Es importante que, a pesar de estar atado, el niño tenga libertad de movimiento. Para ello, lo ideal es respetar sus tiempos (pararnos a mirar algo si nos lo pide, por ejemplo).
  • Lo más fundamental es que seamos conscientes de que la correa aporta seguridad, pero que no quita que debamos estar siempre pendientes.

Si tomamos en cuenta estas condiciones, conseguiremos sacarle el mayor partido posible a la correa para niños y que esta cumpla su función. Podemos preguntar al pediatra o incluso a otros padres si, con el tiempo, nos van surgiendo dudas. Siempre es mejor informarse que hacer un mal uso de los productos.

¿Para qué edades está recomendado el uso de la correa para niños?

Algo que debemos tener muy presente es que la correa para niños únicamente funciona cuando nuestros hijos ya caminan solos de forma adecuada. De lo contrario, no tendría demasiado sentido. Recordemos que el objetivo de estas correas de seguridad es evitar que los niños se pierdan cuando andamos en la calle.

Aunque cada niño es un mundo, la media de edad en la que más se utilizará este complemento es entre el año y los 4 años de edad. A partir de ese momento, nuestro hijo tendrá la suficiente capacidad como para conocer e identificar algunos peligros que se pueden presentar si no se queda cerca de sus padres.

Existen correas de diferentes tallas y con distintas longitudes.
(Fuente: Noriko Cooper: 69121572/ 123rf.com)

¿Algún consejo para sacar mayor partido a la correa para niños?

Ya que la vamos a utilizar, debemos hacer todo lo posible para que la correa para niños nos dé los mejores resultados. A pesar de que no es un objeto difícil de usar, sí que podemos mencionar algunos consejos muy útiles que nos ayudarán a sacarle partido a este artículo de puericultura tan moderno y funcional:

  • La correa para niños no sirve para enseñarlos a caminar. Es imprescindible que nuestro hijo ya camine por sí solo.
  • Es importante presentar al niño a este nuevo compañero de paseos de una forma divertida, así la utilizará encantado de la vida.
  • Evitemos los jalones. No es un perro y podemos hablar con el niño siempre que sea necesario para explicarle lo que ocurre.
  • No es recomendable utilizar la correa como castigo. Cuando lo hagamos una vez, lo asociarán a algo malo y ya no querrá volver a ponérsela.
  • Lo ideal es que el niño note lo menos posible que la trae puesta. Debemos acompañarle en sus pasos y respetar dependiendo del lugar, las direcciones que el pequeño quiera tomar.

Son consejos verdaderamente sencillos pero que nos serán de gran ayuda. ¡Ah! Se nos olvidaba lo más importante: no debemos sentirnos mal si otros padres no comparten el uso de estos aditamentos. Recordemos que no le estamos haciendo daño a nuestro hijo y la única razón de usar la correa para niños es por seguridad.

¿Es lo mismo una correa para niños que un arnés para aprender a caminar?

Muchas veces se confunden, pero no, no son lo mismo. Si bien es cierto que se parecen, al menos en el diseño, ambos tienen objetivos muy diferentes. Mientras que la correa para niños, como hemos visto, sirve para controlar a los niños cuando estamos en la calle, los arneses les proporcionan estabilidad en sus primeros pasos.

La diferencia fundamental reside en que la correa no se puede utilizar si el niño no sabe caminar. El arnés, por su parte, supone una ayuda extra en el aprendizaje, ya que aporta seguridad y coloca al bebé en la posición correcta para aprender a caminar. Podría decirse, por lo tanto, que primero utilizamos el arnés y después la correa.

Además de la correa para niños, ¿qué otros sistemas existen para evitar que mi hijo se pierda?

Por suerte, hoy en día podemos encontrar diferentes sistemas que evitan que los niños se pierdan en zonas con mucha afluencia de personas. El más utilizado son las pulseras de identificación. Claramente, no son igual de seguras que la correa para niños, ya que con esta no perdemos de vista a nuestro hijo en ningún momento, pero también son de gran ayuda.

Estas pulseras llevan el nombre del niño y un número de contacto. De esta manera, si el niño se llegara a perder y alguien lo encuentra, únicamente debe llamar al número que allí aparece y podremos ir a buscarlo. Por ello, este sistema sirve más para encontrar a los niños que para evitar que se pierdan.

Criterios de compra

Antes de elegir cualquier producto, y más si se trata de uno para nuestros hijos, debemos considerar ciertos aspectos que nos garantizarán que estamos eligiendo el que más se adapta a nuestras necesidades. A continuación, hablamos sobre los principales criterios de compra de las correas para niños:

  • Tamaño
  • Material
  • Durabilidad
  • Diseño
  • Seguridad

Tamaño

La correa para niños debe ser adecuada para el tamaño de nuestro hijo. Por ello, este es el primer aspecto que debemos valorar. Existen correas de diferentes tallas y con distintas longitudes en función de la distancia que queramos dejar entre nosotros y nuestro hijo. Respecto a esto último, no debemos excedernos en la longitud, ya que puede resultar incómodo para el resto de los transeúntes.

Podemos encontrar correas con tamaños regulables, son muy versátiles y duran más tiempo. Los niños crecen a pasos agigantados y, en el tiempo que usemos este sistema de seguridad, seguro tendremos que cambiar de talla varias veces. Es importante que el arnés tenga las dimensiones adecuadas para que no sea molesto.

Material

Aunque la correa suele estar en contacto directo con la piel de nuestro hijo, ya que la mayoría se pone sobre la ropa, el material también es importante. No solo por cuestiones de salud del niño, sino también por comodidad. Por norma general, este tipo de artículos están fabricados con tela y materiales resistentes.

Además, es preferible que escojamos una correa que sea resistente para lavarse en la lavadora sin que ello implique que se dañe. Debemos tener en cuenta que este artículo nos acompañará en nuestras salidas y que se puede ensuciar. Por ello, cuanto más fácil sea de limpiar, mejor. En este criterio, lo ideal es encontrar el equilibrio entre resistencia y confort.

Durabilidad

La durabilidad, por su parte, está muy relacionada con los dos criterios anteriores. No tiene caso comprar más de una correa para niños en el relativamente poco tiempo que la vamos a usar. Por ello, si encontramos una en la que podamos regular el tamaño a diversas tallas y que se adapte al crecimiento del niño, mejor.

Por otro lado, cuanto mayor sea la calidad del material con el que está fabricada, más resistente será frente a las caídas, los golpes, las manchas y, en general a la actividad normal de un niño. Suficientes artículos de puericultura tenemos que adquirir durante los primeros años de vida de nuestro hijo, intentemos que duren lo más posible.

Diseño

Como hemos explicado en un apartado anterior, es recomendable presentarle al niño la correa como un juguete más. Pues bien, es justamente por ello por lo que debemos fijarnos en el diseño de la misma para que en la medida de lo posible sea del agrado de nuestro hijo. De esta manera, la usara con más gusto.

Y dentro del criterio del diseño, también podemos incluir los distintos modelos de correas que existen. Si antes hablábamos de los gustos del niño, ahora lo hacemos de nuestras preferencias como padres. Debemos escoger el modelo de correa que nos resulte más cómodo de usar. De nuevo, la clave se encuentra en el equilibrio.

Seguridad

Por último, aunque no por ello menos importante, tenemos la seguridad. Como cualquier otro artículo de uso infantil, la correa debe estar homologada y cumplir con los requisitos establecidos por la norma para la fabricación de productos infantiles, además de cumplir con los material que resultan seguros para uso en niños.

Lo más recomendable es ir a buscar la correa a tiendas oficiales o de marcas conocidas como las que se pueden encontrar en la plataforma de Amazon. Con ello sabremos que vamos a invertir en calidad. Además, es importante que nos cercioremos de que en la etiqueta o al menos en el empaque especifique, rangos de edad apropiados y materiales usados.

Resumen

El uso de la correa para niños está creciendo cada vez más. Y no es por casualidad o por moda. Se trata de uno de los artículos de puericultura más útiles, seguros y que aportan tranquilidad a los padres. Por ello, y a pesar de que muchas personas no opinan igual, estos sistemas de seguridad son excelentes.

Gracias a las correas nos olvidaremos de tener que salir corriendo detrás de nuestro hijo en lugares públicos y de ese vuelco al corazón que nos da cada vez que le perdemos de vista. Además, son muy útiles para enseñar a los niños la importancia de no separarse de los adultos y de los peligros que se encuentran a su alrededor. ¿Qué esperas para probarlas?

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(Fuente de la imagen destacada: Olesia Bilkei: 88756358/ unsplash.com)

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